Evadiendo un bulto homogéneo

Como misionero que se prepara para ir al campo misionero, vives una vida de transición.  Tienes un pie adentro de todo lo que conoces y el otro afuera.  Aquí es donde se encuentra nuestra familia.  El Señor ha sido fiel en proveer apoyo para nuestra familia y después de seis años de viajes de corto plazo, finalmente, trabajaremos por y con nuestros hermanos en Río Hondo, Guatemala.

Pero durante este tiempo de transición, estamos aprendiendo a no aferrarnos a las cosas.  Estamos aprendiendo a dejar a un lado nuestras amistades, posesiones y todo lo que nos trae consuelo y abarcar nuevas cosas.  Esto no es fácil cuando has vivido, como yo, en la misma ciudad por casi toda tu vida.  Aún más cuando hay abuelos que tienen que despedirse de su primer nieto. 

Es difícil, pero vale la pena.  Estamos dejando a una familia aquí para unirnos a otra familia.  Dejamos a nuestros amigos y familiares en Dallas, pero nuestra ganancia será cienes de niños Guatemaltecos que son pobres, desesperados por atención y hambrientos por esperanza.  Gracias a Dios, les llevamos buenas nuevas. 

Al prepararnos para salir al campo, hemos estado asistiendo la clase de Perspectives.  Es una clase sobre el corazón de Dios por las naciones y estamos aprendiendo mucho.  Una cosa que hemos aprendido es como asimilarnos a la cultura Guatemalteca en vez de imponer nuestra cultura Norte Americana sobre ellos. 

Estamos aprendiendo que debemos “ser como” la cultura a la cual llevamos el evangelio, mientras ayudamos a los creyentes a “permanecer como” sus paisanos, socialmente y culturalmente.  Nosotros “somos como”, para que ellos “permanezcan como”.  Este es el llamado, hacer discípulos en cada tribu, idioma y nación- no para crear otro Bautista conservador de Dallas quien ama “ultimate frisbee”, escucha la música rap Cristiana y come comida Mexicana. 

Dios no quiere un bulto homogéneo de creyentes.  En cambio, Él desea la alabanza única que sólo puede venir de cada tribu e idioma. 

¿Qué significa esto para mi familia que se prepara para mudarse a otro país?  Bueno, para empezar, quizá debemos dejar nuestra ropa en Dallas y comprar ropa típica de Guatemala.  Quizá el uso de pantalones cortos se debe reservar para un día en que juegue deportes y no un día que sean más cómodos para mi.  Si mi familia es “siervo de” nuestros hermanos Guatemaltecos en Río Hondo, nuestras comodidades personales y placeres no son lo máximo- sino la gloria de Dios. 

Más allá de mi deseo de usar pantalones cortos mi anhelo más grande es ver a los niños y adolecentes de Río Hondo plantar su propia iglesia, extender su amor por Cristo a su pueblo y un día llevar las buenas nuevas de Jesús al Medio Oriente. 

Miremos a Jesús, el Hijo de Dios, que vino a morar entre nosotros.  Con este ejemplo, podemos “ser como” aquellos a quienes servimos y así compartir con ellos con mayor eficiencia las buenas nuevas de la verdad, la transformación que perdura en Jesús. 

 

Para comunicarse con John y Sarah Herrington, vaya a caminoglobal.org/about/herrington